Mi confrontación con la docencia y Mi aventura de ser docente
Durante los primeros semestres de la Licenciatura en la Universidad de Sonora apoye a los Maestros en la preparación de material y reactivos para las prácticas que ellos realizaban en sus asignaturas; después trabaje en una escuela Secundaria particular impartiendo la asignatura de Ciencias naturales, la verdad es que, aun recuento aquellas caritas hermosas de las niñas de 12 o 13 años pues fueron mis primeras alumnas. De alguna manera así fue como me inicie en la docencia. Al terminar mi carrera de Químico en análisis clínico, me fui a trabajar de suplente en el laboratorio de una clínica del Seguro Social, también disfrute y me gusto este trabajo, pero por azares del destino me ofrecieron trabajo en el Colego de Bachilleres de Sonora como maestra de tiempo completo en el área de ciencias naturales, a este plantel le debo mi capacitación como docente. Después trabaje en la Universidad de Sonora impartiendo la asignatura de Química I, finalmente me ofrecieron trabajo en un CBTis y aquí estoy, después de recorrer diferentes instituciones educativas me quede en este plantel CBtis 64 de Navojoa, Sonora.
Con los años la perspectiva del trabajo docente ha cambiado, inicialmente, era suficiente dominar la materia, controlar la disciplina del grupo y las herramientas de trabajo estaban enfocadas a la enseñanza, y una de las principales estrategias era la expositiva, saber explicar bien los contenidos; al paso de los años y con las transformaciones, adelantos científicos y tecnológicos el trabajo docente es una labor exigente que requiere de una permanente actualización. No basta con dominar la asignatura que se imparte, se necesita contar con otras herramientas, como: estrategias de aprendizaje, manejo de las tecnologías de la información y la comunicación, etc.
Con la experiencia he llegado a la conclusión que la docencia va más allá de impartir una cátreda, es darle ese toque personal, humano, para que los resultados sean favorables y se pueda ver en los alumnos una verdadera educación integral, como se requiere en estos tiempos, que primero debemos “aprender a ser” ser personas con valores, actitudes y virtudes, para después “aprender a hacer”, desarrollar las habilidades que se tienen, “aprender a aprender”, la vida es un continuo aprendizaje, y “aprender a convivir”, recordar siempre que somos seres sociales, que debemos ayudarnos y ser solidarios con los demás.
Son bastantes las satisfacciones que he recibido como docente, pero las que más valoro son las muestras de afecto por parte de exalumnos y alumnos.
Felicidades a todos los colegas de este grupo 24
Martha Alicia Flores Cruz.
miércoles, 10 de diciembre de 2008
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